NVIDIA ya tiene en marcha sus GPU RTX 50 Super, pero una reciente filtración de Seasonic ha revelado tres nuevos modelos antes del anuncio oficial, trayendo consigo noticias bastante desalentadoras.
A la compañía de Jensen Huang le cuesta mantener sus secretos, pues acaban de filtrarse tanto los planes para sus futuras tarjetas gráficas como algunos detalles sobre su consumo energético.
NVIDIA prepara su nueva serie GeForce RTX 50 Super entre filtraciones de consumo
NVIDIA tiene prácticamente listos los nuevos modelos de su serie GeForce RTX 50 Super, diseñados para elevar el rendimiento de los equipos de gama alta. Aunque esta actualización promete un salto de potencia notable, una reciente filtración ha revelado un detalle que podría preocupar a más de un usuario: un incremento considerable en el consumo eléctrico.El descuido de Seasonic revela los futuros lanzamientos
El origen de esta información reside en un error de Seasonic, uno de los fabricantes de fuentes de alimentación más reconocidos del sector. La compañía actualizó su calculadora virtual de consumo en su página web, incluyendo por error tres tarjetas gráficas que aún no han sido presentadas oficialmente. Gracias a este descuido, ahora conocemos la existencia de las futuras RTX 5080 Super, RTX 5070 Ti Super y RTX 5070 Super. Este hallazgo no solo confirma que estos modelos siguen adelante —desmintiendo los rumores que sugerían una posible cancelación en favor de la inteligencia artificial—, sino que también desvela los vatios exactos que demandará cada tarjeta, confirmando una tendencia al alza en el consumo de toda la gama.La RTX 5080 Super encabeza el aumento de potencia
El dato más llamativo es el de la joya de la corona, la RTX 5080 Super. Según la información filtrada, esta tarjeta contará con un consumo de diseño térmico de 415 vatios. Si comparamos esta cifra con los 360 vatios que demanda el modelo estándar actual, nos enfrentamos a un incremento del 15% en el gasto energético. Este aumento en los requisitos eléctricos responde a las limitaciones físicas de la tecnología actual. Para lograr que los juegos alcancen mejores gráficos o una mayor tasa de fotogramas por segundo sin modificar radicalmente la arquitectura del chip, los ingenieros de NVIDIA se ven obligados a elevar las frecuencias de reloj, lo que conlleva una mayor demanda de electricidad y, en consecuencia, una mayor generación de calor. A este factor se suma la memoria de vídeo. Todo apunta a que NVIDIA aprovechará el lanzamiento de estas versiones Super para integrar módulos de memoria GDDR7. Aumentar la capacidad de almacenamiento para gestionar texturas más pesadas impacta directamente en el consumo total del circuito.
