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Tras la presión generada por las protestas, Meta ha implementado nuevas medidas de privacidad en la cámara de sus gafas inteligentes, Meta Glasses.

Ante el creciente aluvión de críticas por la falta de privacidad en sus gafas inteligentes, Meta —la compañía matriz de Facebook e Instagram— ha decidido intervenir ajustando ciertas funciones de su cámara.

Ante el creciente aluvión de críticas por la falta de privacidad en sus gafas inteligentes, Meta —la compañía matriz de Facebook e Instagram— ha decidido intervenir ajustando ciertas funciones de su cámara.
 

La controversia sobre la privacidad de las gafas Ray-Ban Meta

Millones de personas utilizan actualmente las gafas inteligentes Ray-Ban Meta, dispositivos equipados con cámaras capaces de capturar fotos y vídeos sin que los sujetos se percaten. Ante el creciente descontento social y las constantes protestas, Meta ha implementado nuevas medidas de privacidad, actuando una vez más sobre hechos consumados. A través de una reciente actualización, la compañía ha mejorado la visibilidad de la luz LED que indica la grabación. Además, las gafas dejarán de funcionar si se intenta tapar la cámara o si el indicador luminoso ha sido manipulado o destruido. Estas medidas surgen en un contexto crítico: en Estados Unidos ya existen denuncias por la grabación no consentida de mujeres, y ha trascendido que vídeos íntimos y personales han sido visualizados en Kenia. Para añadir más leña al fuego, Meta contempla la posibilidad de incorporar reconocimiento facial, lo que genera serias dudas sobre los límites de la privacidad.

El desafío de la grabación invisible

Durante el año 2025, Meta logró vender siete millones de sus gafas inteligentes, un mercado que sigue expandiéndose. El riesgo principal radica en que la cámara se activa mediante comandos de voz o un simple toque en la patilla, permitiendo grabar sin necesidad de usar las manos.
  A diferencia de un smartphone, que requiere ser sostenido y apuntado —lo cual es mucho más evidente—, con estas gafas basta con dirigir la mirada hacia el objetivo. Aunque Meta se defiende argumentando que cualquier móvil puede usarse para grabar a escondidas, la naturaleza discreta de las gafas facilita los abusos. De hecho, ha surgido un mercado negro donde se ofrecen servicios para anular el LED de captura por apenas 50 dólares, ofertas que incluso han aparecido en el propio Facebook Marketplace.

Reacciones y nuevas restricciones

La tensión social ha escalado notablemente, provocando incidentes donde ciudadanos se encaran con usuarios de las gafas, incluso cuando estos no están grabando. Como respuesta, el uso de estos dispositivos ya ha sido prohibido en exámenes y en diversos juzgados de Estados Unidos. Recientemente, Meta lanzó al mercado las Meta Glasses, una versión sin la marca Ray-Ban y más económica, aprovechando para implementar las nuevas salvaguardas de seguridad. Según la nota de prensa oficial, el dispositivo cuenta con un LED de captura que parpadea durante la grabación y que no dispone de un botón de apagado.

El compromiso de Meta con la seguridad

La empresa ha destacado su enfoque técnico ante la manipulación de sus equipos: "A partir de nuestra segunda generación de gafas, la cámara se desactiva automáticamente si detectamos que se ha tapado el LED. Si se intenta manipular o destruir, el sistema también bloqueará la grabación". Meta asegura estar orgullosa de liderar este avance en el sector, destacando que ningún otro tipo de cámara cuenta con un sistema similar. Sin embargo, estas medidas, aunque bienvenidas, llegan tarde y no resuelven la raíz del problema: la dificultad de identificar si alguien está grabando si no se tiene contacto visual directo con la luz LED. Si el usuario no nota que alguien lleva puestas estas gafas, sigue estando expuesto a ser grabado sin su consentimiento.